La Reserva Federal americana muy probablemente hoy anuncie una subida de los tipos de interés, lo que, según la visión más popular de los inversores y medios de comunicación, provocará una gran bajada en los mercados bursátiles. Nosotros no podemos estar de acuerdo, ya que creemos que esta visión es excesivamente simplista, y por lo tanto puede llevar a error en muchos casos. Creemos que en esta ocasión no se va a dar tal situación a medio plazo. ¿En qué nos basamos?

La visión más extendida

En primer lugar hemos de entender por qué la visión más académica y de los medios de comunicación justifica que una subida de los tipos de interés hace que las acciones caigan.

Los académicos e inversores realizan las valoraciones de las empresas de forma mayoritaria mediante el método de descuento de flujo de caja. Según este método, el valor de las empresas es la suma del valor presente de todos sus flujos de caja futuros.

DCF

 

Por ejemplo, supongamos que un proyecto va a generar durante 3 años 100€ anuales y que la tasa de descuento es del 10%. El valor a día de hoy será:

DCF VALORS

La tasa de descuento incorpora el riesgo, la inflación y las expectativas de ganancia de esta inversión. Si este proyecto es percibido por los inversores como poco arriesgado, le van a exigir menos rentabilidad, y por lo tanto su tasa de descuento será baja. Si en cambio, perciben que este proyecto es muy arriesgado, le van a exigir mucha más rentabilidad, para cubrirse en el caso que el proyecto fracase.

De hecho, podemos desglosar la tasa de descuento entre el tipo de interés sin riesgo más el riesgo propio del activo o proyecto donde invertimos.

Tasa de descuento = interés deuda pública + riesgo del activo

En este punto es donde entran en juego los tipos de interés de la Reserva Federal americana (y también del Banco Central Europeo o Banco Central Japonés). Desde el punto de vista de un inversor, siempre existe la posibilidad de invertir en deuda pública, que es lo que erróneamente se considera una inversión sin riesgo[1]. Por ejemplo, si el proyecto en cuestión genera un 10% en 3 años pero el Gobierno nos ofrece un bono a 3 años al 8%, el inversor estará exigiendo una prima del 2% por este proyecto. Está claro que se debe tratar de un proyecto muy seguro ya que se trata de una prima muy reducida respecto al 8% que nos ofrece el Gobierno sin casi riesgo. Sin embargo, si el bono del Gobierno da el 2% y el proyecto nos ofrece un 10%, éste ya parece mucho más interesante a ojos de los inversores.

Por este motivo, si de repente suben los tipos de interés, lo que ocurre es que los inversores pierden el interés en muchas empresas, ya que tienen una alternativa (la deuda pública) que paga mucho dinero en comparación al riesgo asumido. Por este motivo, venden acciones y compran deuda pública, lo que provoca que la bolsa baje.

La bolsa a veces sube cuando los tipos de interés suben

Nuestra tesis considera que los precios bursátiles vienen determinados a corto plazo básicamente según las expectativas de los inversores, que son caprichosas y subjetivas. A medio y largo plazo sí que influyen los fundamentales, pero para ello deben pasar varios años. Por este motivo, si las expectativas de los inversores son que, a pesar de que los tipos de interés suban un poco, ellos van a ganar mucho más con la bolsa, ésta subirá. Por ejemplo, supongamos que yo creo que la economía va a ir a mejor y que la bolsa, en lugar de ganar un 10%, va a ganar un 12%. En este caso, que los tipos de interés suban del 0,25% al 0,50% no va a hacer que venda acciones, sino que igualmente voy a comprar más.

Según datos estadísticos desde 1963 hasta 2015 en Estados Unidos, curiosamente la bolsa puede subir con tipos de interés tanto al alza como a la baja. ¿Cómo es posible que no se cumpla la visión popular de que la bolsa cae si los tipos de interés suben?

En el siguiente gráfico podemos observar la correlación (positiva o negativa) entre los tipos de interés de los bonos americanos a 10 años y la bolsa durante periodos de 2 años.

Tipos interés y mercado

Podemos observar que, cuando el tipo de interés del bono americano a 10 años es inferior al 4,5%, entonces una subida del interés también va seguida de una subida de la bolsa. Entre el 4,5% y el 6% de interés del bono a 10 años el resultado es mixto, mientras que para tipos de interés superiores al 6%, una subida de los tipos de interés implica una bajada bursátil.

Es decir, dado que los bonos a 10 años americanos y europeos están por debajo del 4,5%, muy probablemente la bolsa suba a 2 años vista.

El papel de los tipos de interés

Hay la creencia de que si el banco central baja los tipos de interés la gente va a invertir mucho más. Creo que es falso. Una reducción de los tipos de interés provoca que la gente se anime a pedir dinero prestado siempre que tenga expectativas de poder ganar dinero en aquello en lo que invierta, sean pisos, negocios o acciones. Pero, si no existen tales expectativas de ganancia, lo que van a hacer es devolver el dinero prestado, precisamente lo que han venido haciendo los españoles y las empresas de forma lógica durante estos últimos años.

Deuda economía española

Si las expectativas de ganancias son muy bajas, por mucho que bajes los tipos de interés, incluso aunque los pongas en negativo (como nefastamente hacen en Europa el Banco Central Europeo), ello no va a implicar una mayor inversión. Es más, provocará que los activos de los fondos de pensiones no renten suficiente dinero para pagar a los pensionistas y tengan que liquidar esos activos, con lo cual los pensionistas con pensiones privadas (que tienen una gran importancia en toda Europa) vean reducida su riqueza e ingresos futuros, lo que reduce al final su consumo.

La Reserva Federal tiene un serio problema

La Reserva Federal americana (Fed) y el Banco Central Europeo (BCE) han lanzado planes de estimulación monetaria (Quantitative Easing) para generar inflación (y la Fed también empleo). Sin embargo, son entidades que están completamente atrapadas por los políticos de turno y la banca.

El Quantitative Easing consiste básicamente en comprar deuda a los bancos para que éstos tengan dinero para prestar y que se active la economía. Sin embargo, esto no ha funcionado para nada. Lo que han hecho los bancos con todo el dinero recibido ha sido aparcarlo en la propia Fed o BCE y no ha llegado a las familias y empresas. Además, el 75% de la deuda que han vendido los bancos privados a los bancos centrales es soberana, es decir, de gobiernos derrochadores que han ampliado sus déficits de forma galopante.

En el siguiente gráfico podemos ver cómo a medida que la Fed inyectaba dinero en la economía (M1 money stock, en rojo) de forma agresiva de 2009 en adelante, los bancos al mismo tiempo iban aparcando cantidades similares en la misma Fed (Excess reserves, color azul). Así que realmente no llegó nada para las empresas o ciudadanos.

FRED M1 vs Excess Reserves

Inicialmente, la Reserva Federal se fundó en 1913 y debía comprar bonos corporativos (deuda de empresas) para ayudar en momentos de pánico de la economía y para generar empleo. Sin embargo, a raíz de la primera guerra mundial, el gobierno americano obligó a que comprara bonos soberanos para financiar la guerra, algo lógico. Sin embargo, una vez acabada la guerra, en lugar de volver a la situación inicial, se obligó a seguir comprando bonos soberanos, para así permitir al gobierno de turno financiar sus déficits de forma sencilla y sin necesidad de subir impuestos. Finalmente, empezaron a abusar tremendamente a partir del fin del patrón oro en 1971, desencadenando un endeudamiento masivo y haciendo que las generaciones mayores consumieran los recursos de sus propios hijos. Todo esto me recuerda al famoso cuadro de Goya, dentro de su ciclo de “pinturas negras”, de “Saturno devorando a un hijo”. Es decir, las generaciones mayores actualmente están devorando a las venideras con sus deudas y pensiones impagables.

Goya

De hecho, que la Fed o el BCE compre bonos soberanos NO ayuda a la generar inflación (aunque, realmente, este objetivo de política monetaria no es el adecuado) ni a mejorar la economía, sino que la perjudica, ya que incita a los gobiernos a gastar más y a contraer más deudas.

Por ello, cuanto mayor porcentaje de PIB hay en manos de gobiernos, más pobreza y desequilibrios se generan. En el siguiente cuadro podemos observar la Curva de Rahn, en la que vemos que, en promedio, el crecimiento a largo plazo de las naciones desarrolladas va muy relacionado con el tamaño del Gasto Público en proporción al Producto Interior Bruto (PIB, o riqueza generada en un año).

Rahn curve

En Europa estamos en torno al 45%-55% de gasto público/PIB. ¿Cómo nos extrañamos de que no crezca nuestra economía? La estamos ahogando, con políticos incapaces de reducir deuda (o peor aún, en las actuales elecciones ahora quieren más subvenciones y prestaciones para endeudarnos mucho más). En cambio, Estados Unidos crece muchísimo más ya que el gasto público/PIB es del 35%, o en China del 29% o Suiza del 33%. Por ejemplo, Francia es el parangón de país de gran tamaño en Europa con un despilfarro del 57%, lo que lleva tanto a ese país como al euro entero camino al colapso (no es de extrañar una subida tan fuerte de Le Pen en las encuestas).

Cuando las economías se estancan y no crecen, los que más sufren son siempre las clases más desfavorecidas, ya que éstas lo que más necesitan es trabajo, no subvenciones.

Así pues, la bajada de tipos y el Quantitative Easing de la Fed y del Banco Central Europeo no han conseguido mejorar la economía, sino todo lo contrario. Lo único que hacen es incrementar el valor de la bolsa y endeudar masivamente a los ciudadanos, incrementando las diferencias entre ricos y pobres. Para solucionar verdaderamente la situación actual es necesario que los gobiernos se aprieten el cinturón, bajen impuestos, reduzcan deudas, se dejen Quantitative Easings y que suban cuanto antes los tipos de interés para aumentar la confianza de los ahorradores e inversores de cara al futuro[2].

______________________

[1] Ojo con la deuda pública, ya que hay muchos visos de que exista una posible crisis de deuda soberana (o deuda pública).

[1] Haría falta otra Newsletter para detallar todas estas medidas.